Vuelta al mundo. Día a día en Maldivas. Días 26 a 35

Tras los primeros 25 días de viaje por Sri Lanka, toca hacer el primer cambio de país de nuestra Vuelta al Mundo. Ilusiones renovadas nos esperan para visitar y contaros nuestro día a día en Maldivas. Un paraíso que jamás pensamos que pudiese estar en nuestro presupuesto.

Aquí pasaremos los próximos 11 días. Pero en lugar de pasarlos en resorts de islas privadas, los pasaremos en islas en las que habita la gente local. En ellas, nos mezclaremos con sus gentes y disfrutaremos de un mar azul que sí está al alcance de todos los presupuestos.

En este post específico sobre nuestro día a día en Maldivas, continuaremos contando nuestra vuelta al mundo día a día. Tal y como lo hicimos en la primera etapa de nuestro viaje.

Además, seguiremos publicando posts completos sobre los sitios que vayamos visitando. También subiremos curiosidades y contenido en nuestras cuentas de Facebook, Twitter, Instagram y nuestro canal de Youtube.

Acompáñanos en este viaje irrepetible y disfruta con nosotros de la vuelta al mundo día a día en Maldivas.


Día 26: Llegada al paraíso

¿Qué hemos hecho hoy?  Hoy por fin hemos visto de día las cristalinas aguas que bañan las Islas Maldivas. Hemos iniciado el día en Hulhumale, una isla artificial que han construído junto al aeropuerto. Hulhumale da cobijo a muchos turistas que se ven obligados a pasar allí la primera o última noche de su viaje a Maldivas.

Tras desayunar, hemos recorrido a pie la distancia que hay desde nuestro hotel hasta el muelle desde el que salía nuestro primer ferry de hoy. El que nos llevaría a Malé, capital de las Islas Maldivas. Por último, hemos cogido un speedboat hasta el que será nuestro destino durante los primeros cuatro días: Fulidhoo.

Después de una hora y media entre islas privadas, bancos de arena y un agua increíblemente cristalina, llegábamos a Fulidhoo. La isla situada más al norte del atolón de Vaavu. Un pequeño paraíso de tan solo 700 metros de largo por 200 de ancho. Como curiosidad, contaros que si te sitúas en el centro de su calle principal, puedes ver el mar hacia ambos extremos de la misma. ¡Toda una gozada!

Hemos pasado el día conociendo la isla y alucinando con las diferentes tonalidadses azules de sus aguas. De hecho creemos que son las aguas más transparentes que hemos visto nunca. Ah, por cierto, también nos hemos bañado en la «Bikini Beach», pero ya os contaré algo más sobre esto los próximos días.

Anécdota del día: A las 11 de la mañana estábamos en Malé con la intención de coger un speedboat hacia Fulidhoo. Los ferrys públicos solo van hacia allí 3 días a la semana y hoy no era uno de ellos. Por lo que nos tocaba gastarnos algo más de dinero en llegar a nuestro destino.

Nuestra guest house nos había reservado los billetes para el speed boat de las 11. Aunque finalmente, nos lo cambiaron para el de las 14:50h.

Al llegar al muelle y preguntar si había algún hueco de última hora en el de las 11h, nos han dicho que ya se había ido y que no habría otro hasta mañana. Por un momento, nos hemos venido a abajo pensando que tendríamos que pasar otro día en una ciudad y no en un pequeño paraíso.

Hemos empezado a buscar opciones como locos, preguntando a todo el mundo que estaba en el muelle si había alguna combinación posible. Casualidades de la vida, una pequeña lancha que estaba soltando los amarres en ese momento, nos ha dicho que ellos iban a Fulidhoo. Al parecer, eran de un hotel de la isla y aunque, solamente iban a llevar a sus huéspedes, también nos han hecho un hueco en la lancha a nosotros.

Los astros estaban con nosotros y, al final, sobre las 12:30 ya estábamos en Fulidhoo. Nuestro pequeño paraíso durante los próximos días.

Mañana haremos nuestras primeras inmersiones. No os lo perdáis ya que, según nos han dicho, estamos en el paraíso de los tiburones. ¡Que miedoooo!

Foto del día 26

Día a día en Maldivas - 1
Fulidhoo, Maldivas. Vista desde el muelle de la isla.

Día 27: Buceo, tiburones y más tiburones

¿Qué hemos hecho hoy?  Hoy ha tocado madrugar porque… por fin hemos buceado en Maldivas!!!

A las 7:30 de la mañana nos servían el desayuno en el hostal ya que las 8:30 AM salía el barco de Fulidhoo Dive, el centro de buceo que nos guiará en nuestra aventura submarina por Maldivas.

Después de dos inmersiones, llegábamos de nuevo a la isla sobre las 13:30 horas. Momento perfecto para comer y descansar un poco ya que a las 16:30 hemos vuelto a salir a bucear, esta vez a realizar una inmersión nocturna. Tras ella y con una buena paliza encima, nos hemos metido derrotados en la cama y con muy buen sabor de boca tras las inmersiones vividas en el día de hoy.

Anécdota del día: Hoy era uno de los días que esperábamos con más ganas de la primera parte del viaje. Desde que comenzamos a valorar Maldivas como uno de nuestros destinos, estuvimos buscando las mejores opciones que combinasen una isla local tranquila, con buen buceo. Tras dar muchas vueltas, nos decantamos por Fulidhoo y sus tiburones.

El buceo aquí es famoso por las inmersiones que se realizan en los canales que se forman entre las diferentes islas del atolón. En dichos canales se generan fuertes corrientes. Y como se puede ver en Buscando a Nemo, las corrientes son como autopistas para los grandes animales que surcan los mares.

En nuestra primera inmersión, hemos ido en busca de tiburones. ¿Los habremos encontrado?

Tras anclarnos a 30 metros con un gancho de corrientes en el borde del canal, tocaba esperar a que apareciesen los escualos. A los dos minutos, han comenzado a aparecer frente a nosotros tiburones grises de arrecife y tiburones de punta blanca. El tamaño era imponente, de entre 1,5 y 2,5 metros. Venían de izquierda a derecha y daban la vuelta de nuevo para que pudiésemos disfrutar de su elegante aleteo. ¡Ha sido increíble!

En la segunda inmersión, hemos tratado de bucear con delfines. Justo antes de bajar hemos visto una manada de delfines que salían a respirar. Sin duda, era una buena señal. Sin embargo, una vez abajo no ha habido suerte. Cuando se trata de ver animales en libertad, puede pasar esto. Aún así, aunque no era una apuesta fácil, merecía la pena arriesgarse ya que la recompensa hubiese sido muy grande.

Pero aún quedaba la traca final. Para terminar el día, hemos realizado una inmersión nocturna en Alimatha. Una de las inmersiones más famosas en Maldivas. ¿Que por qué es famosa? Allí vive un enorme grupo de tiburones nodriza que pueden llegar a medir hasta 4 metros de largo.

Nada más bajar, ya hemos comenzado a ver tiburones a nuestro alrededor. Y según se iba haciendo más de noche, más se paseaban entre nosotros, llegando incluso a tocarnos. Además, se han unido a la fiesta bastantes rayas de unos 2 metros de tamaño que también querían saludarnos desde muy cerca.

Sin duda, la inmersión de hoy se sitúa entre una de las tres mejores que recordamos. Y por ello, nuestra anécdota de hoy es el haber buceado con todos estos tiburones. Que además de ser muchos, eran de una envergadura importante.

Video del día 27

Día 28: Buceo con tiburones y descubriendo el paraíso

¿Qué hemos hecho hoy?  Nuestro segundo día en la isla y hemos vuelto a comprobar lo maravillosas que son las aguas de Maldivas.

Por la mañana hemos realizado otras dos inmersiones, esta vez solo en busca de tiburones de arrecife. Tanto grises como de punta blanca.

A las 13:30 horas ya estábamos en la isla de vuelta con suficiente tiempo por delante para descansar un poco y explorar las maravillas que esta pequeña isla ofrece. Al atardecer, nos hemos acercado a la playa que se sitúa al oeste de la isla para ver como el sol se ponía dejando unos colores espectaculares sobre el agua.

Anécdota del día: hoy voy muy al grano con la anécdota… En la vida habíamos visto tantos tiburones juntos. A pesar de que en la primera inmersión hemos visto tiburones grises de arrecife de gran tamaño, en la segunda hemos bajado a lo que llaman una «guardería de tiburones».

Aparecían por la derecha, se iban por la izquierda y volvían a aparecer. Por momentos ha sido completamente imposible poder contar el número de «baby sharks» que teníamos delante.

Video del día 28

Dhevana Kandu, Maldivas. Imagen de nuestra inmersión cedida por Fulidhoo Dive.

Día 29: Relax en el paraíso

¿Qué hemos hecho hoy?  Después de dos días buceando, nuestro cuerpo necesitaba un poco de descanso. Sin embargo, mañana nos teníamos que ir de la isla y aún tenemos un buceo pendiente del paquete que habíamos contratado, así que hemos tenido el dilema de qué hacer…

Al final, hemos tirado por la tangente. Como no teníamos nada cerrado en la isla a la que nos íbamos a dirigir mañana y estamos muy a gusto en Fulidhoo, hemos decidido prolongar nuestra estancia hasta que venga el próximo ferry público, es decir, tres días más.

Así que, al final, nos hemos tomado el día de descanso esperado para explorar esta pequeña isla. Hemos podido ver las rayas que se juntan en la orilla de la playa a comer, nos hemos bañado de nuevo en la bikini beach y hemos visto los cientos de cangrejos ermitaños que van por la arena con su casita a cuestas.

Anécdota del día : Ha sido un día genial, hasta que, en nuestro hostal nos han dicho que no tenían hueco para nosotros durante los próximos tres días… Nos ha tocado recorrer la isla visitando todos sus guest houses y hoteles (solo hay 11) pidiendo alojamiento y en todos nos han ido dando la negativa uno a uno.

Hasta que hemos hablado con Adele, la chica que lleva el centro de buceo y que nos está solucionando muchos problemas por aquí y nos ha dicho que la isla estaba completa por ser el año nuevo Chino.

Ha removido media isla intentando encontrar una habitación, pero nada de nada. Al final, se le ha encendido una bombilla y al parecer, el capitán del barco de buceo tenía una habitación en su casa que a veces han utilizado para algunos huéspedes. Teníamos dos opciones, jugárnosla y meternos en una de las casas locales con techos de chapa durante los próximos 3 días o marcharnos de este pequeño paraíso. ¿Adivináis qué hemos hecho?

Video del día 29

Cangrejo ermitaño en la bikini beach

Día 30: Nos quedamos en Fulidhoo

¿Qué hemos hecho hoy?  Efectivamente, los que habíais apostado a que nos quedaríamos en la habitación del capitán de nuestro barco de buceo habéis acertado.

Principalmente nos hemos quedado por dos razones: porque estábamos muy a gusto y porque queríamos repetir la increíble inmersión nocturna de Alimatha. Volver a tener a los tiburones nodriza pasando entre nosotros e incluso tocándonos, ha pesado mucho en nuestra decisión.

Así que nos hemos tomado la mañana libre para realizar el cambio de habitación. No habíamos visto la habitación, por lo que teníamos algunas dudas de si habíamos tomado la decisión correcta. Vamos a estar aquí otras tres noches, por lo que si no estamos bien sería demasiado tiempo.

Tras hacer el cambio de habitación, hemos comido tranquilamente y nos hemos preparado para salir a la inmersión nocturna de Alimatha. Y sí, ha sido completamente impresionante de nuevo. Bueno, en realidad, ha sido mucho más impresionante para Sara que para mí ya que he tenido un pequeño gran problema con la máscara de buceo y me he pasado media inmersión desempañándola. De hecho, me ha pasado algún tiburón a menos de 50 centímetros y no me he enterado hasta que casi se choca conmigo.

Anécdota del día : sin duda, la anécdota del día ha sido el cambio de habitación. Adele, la manager del centro de buceo es la que nos ha llevado hasta la casa ya que, allí nadie hablaba inglés.

Tras entrar en una pequeña corrala que salía de una de las calles principales del pueblo y ver hacia dónde nos dirigíamos, nos ha empezado a subir un nosequé por el estómago. Suelos de arena, techos de chapa y alguna casa de hormigón. Según nos adentrábamos en el patio, nos mirábamos pensando: que no sea ahí, que no sea ahí.

Finalmente, nos han metido en una casita super limpia y al abrir nuestra habitación, nos hemos encontrado con una pequeña embajada de Ikea en Maldivas. Al parecer una chica sueca vivía antes en esta habitación con otro chico de Fulidhoo y la habitación estaba perfecta. Así que, tendremos una habitación chulísima durante los próximos días.

Ah, por cierto, por la casa hay 6 niños de entre 1 y 12 años rondando todo el tiempo y la abuela, no habla ni papa de inglés pero está super loca y mola un montón. Seguro que nos dan más de un buen momento durante nuestra estancia.

Video del día 30


Día 31: Buceo y baile tradicional

¿Qué hemos hecho hoy?  Con la inmersión nocturna de anoche, ya habíamos terminado el paquete de 6 inmersiones que habíamos contratado. Sin embargo, como Sara se divirtió bastante en la inmersión de ayer y yo seguía con ganas de más, esta mañana hemos vuelto a hacer 2 inmersiones.

Y de nuevo nos lo hemos vuelto a pasar como niños. Más tiburones nos esperaban en uno de los canales que se forman junto a la isla de Alimatha. Para más diversión, durante el tiempo de descanso entre inmersión e inmersión, hemos podido bañarnos desde el barco y saltar desde lo alto de la cubierta con los demás compañeros de buceo.

Al llegar al muelle y dirigirnos a nuestro nuevo hogar, nos estaba esperando la «Abuela de la casa». Solamente íbamos a ducharnos para salir a comer. Sin embargo, nada más entrar en la habitación ha llamado a la puerta. Al abrir y mirar hacia abajo (la mujer es bastante pequeñita) ahí estaba ella con un plato de arroz, atún y una especie de hierbas fritas.

He tratado de explicarla que solo íbamos a ducharnos, pero no me ha dejado decir ni palabra. Me ha gritado algo parecido a «ele, ele, ele» mientras me ofrecía el plato una y otra vez. Así que, obedientemente hemos aceptado el plato y, todo sea dicho, hemos disfrutado de una comida exquisita.

Anécdota del día : llevamos ya 5 días en la isla y hasta ahora, todo nos parecía demasiado tranquilo. Aquí, los pocos turistas que hay suelen cenar en sus guesthouses y solo hay tres restaurantes en la isla.

Nosotros, hasta ahora siempre solíamos cenar en el que está más en el centro de la isla. Y únicamente un día que jugaron Manchester City y Arsenal hubo algo de movimiento.

Sin embargo, hoy hemos salido algo más tarde a cenar y nos hemos encontrado con una fiesta de percusión y baile que organizaba en el restaurante la gente joven de la isla. Allí estaban varios de los monitores de buceo con los que llevábamos días pasando la mañana y no nos habían dicho nada sobre la fiesta.

En cuanto que nos han visto, nos han sacado a bailar al centro del corrillo que forman en medio del restaurante. Al principio todo ha sido un poco frío. Luego la cosa ha ido animándose poco a poco. Y finalmente los tambores han ido sonando más y más rápido y los bailarines han empezado a tirarse de rodillas al suelo y a zarandearse como si estuvieran en trance.

Al final del baile, todos los percusionistas y bailarines han ido saludando uno a uno a todos los que allí estábamos.

Después de la actuación, hemos hablado con los monitores y nos han comentado que era una actuación típica de la isla de Fulidhoo y que algunas semanas la llegaban a hacer hasta tres veces.

Foto del día 31

Día a día en Maldivas
Actuación de percusión en Fulidhoo.

Día 32: Ultimo día en Fulidhoo

¿Qué hemos hecho hoy?  Una vez más, hoy nos hemos levantado sin demasiada prisa ya que no íbamos a bucear. Y bien que hemos hecho, ya que ha estado diluviando durante casi toda la mañana. Y cuando digo diluviar… me refiero a una tromba de agua impresionante con rayos y retruécanos. Incluso hemos escuchado un estruendo muy seco de un trueno, inmediatamente después de haber visto un fogonazo increíble procedente de un relámpago.

Sin embargo, a medio día ha ido abriendo el cielo y se ha quedado una tarde brutal en la que hemos podido disfrutar de la playa y una vez más del atardecer. Día tranquilo para despedirnos de una isla que se ha ganado un hueco importante en nuestros corazoncitos viajeros.

Anécdota del día: Desde que llegamos aquí, hemos estado viendo que junto al muelle de llegada a la isla, se pasean algunas rayas de tamaño enorme. Se acercan tanto a la arena, que las puedes ver desde la orilla sin ningún problema.

Hoy hemos estado nadando junto a ellas e incluso alguna se ha acercado tanto que se ha chocado con nosotros. Son «stingrays», es decir, rayas venenosas, pero solo si te clavan el aguijón que tienen en la cola. Esto solo suele suceder si están enterradas en la arena y las pisas por error o si las molestas en exceso y se sienten amenazadas.

Foto del día 32

Fulidhoo drone view
Vista aerea de Fulidhoo

Día 33 : Cambiamos de isla, Maafushi

¿Qué hemos hecho hoy? Llegamos a Fulidhoo para 4 noches y finalmente han sido 7. La tranquilidad y el buceo de esta isla nos han enganchado, pero nuestro tiempo aquí ya se había. Así que, hemos cogido el ferry local que va desde Fulidhoo a Maafushi (2,5h), la isla local de Maldivas que más vida y turismo tiene.

El recibimiento ha sido un tanto raro… según nos íbamos acercando con el ferry, he avistado una mole de hormigón enorme que ocupaba todo el ancho de la isla. Estábamos con unos amigos viajeros de Tarragona y Barcelona que rápido nos han confirmado que eso era la cárcel. ¡Bonita bienvenida!

Según nos habían contado, Maafushi era un lugar con mucho movimiento y turismo, y nos habíamos esperado lo peor. Sin embargo, sigue siendo una isla extremadamente tranquila si la comparas con Ko Phi Phi en Tailandia o Gili Trawanwan en Indonesia.

Al llegar, nos hemos dirigido al hotel y luego nos hemos acercado a la bikini beach. Esta es bastante más grande que la de Fulidhoo y está mucho más transitada. Dos grandes moles de hormigón de unas 10 plantas la rodean, pero el agua de Maldivas sigue siendo el agua de Maldivas.

Por la tarde, hemos dado una vuelta y contratado una excursión de pesca al estilo local. Nos ha parecido original y había que probarlo. Además, si pescábamos algo nos lo harían a la barbacoa para cenar.

Anécdota del día: la excursión de pesca, sin duda, ha sido la anécdota del día. La pesca tradicional en Maldivas consiste en lanzar un sedal lastrado con un plomo por la borda del barco hasta el fondo del arrecife y tratar de sacar los peces al sentir la picada. ¿Para qué van a usar una caña si no la necesitan?

Así que al atardecer ha comenzado nuestra excursión y nos han acompañado Bin Ma y su hermana. Dos chicas de Mongolia super alegres y con muchas ganas de pescar su propia cena y pasar un buen rato.

A pesar de que pensábamos que sería un fiasco, Sara ha pescado 2 peces. Uno de ellos de unos 4kg, yo he pescado 3 peces bastante normalitos de unos 2 kg y… aquí viene lo mejor. Nuestra amiga de Mongolia ha sacado un pescado de 5 kg. La chica no mide mas de 1,55m por lo que ha tenido que pedir ayuda al capitán del barco para sacarlo. Ha sido super gracioso escucharla desde la parte de atrás del barco entre risas y gritos.

Para acabar el día y según lo prometido, hemos disfrutado los 4 de una bonita cena a la luz de las velas.

Foto del día 33

Día 34 : Snorkel con delfines. ¡Increíble!

¿Qué hemos hecho hoy? Una de las pocas ventajas de alojarse en Maafushi en lugar de otra isla más pequeña, es que aquí hay mucha oferta en cuanto a excursiones se refiere. Además, el precio de estas es mucho más barato que en otras islas.

Nosotros, hemos decidido contratar una excursión que incluía hacer snorkel en un par de arrecifes: uno para ver tortugas y el otro para buscar a Nemo; También incluía una visita a un banco de arena y lo que para nosotros era el punto fuerte del día: ir en busca de delfines.

La excursión ha estado bastante bien, aunque demasiado masificada al principio del día. Coger una excursión organizada es lo que tiene, que te tienes que amoldar. Pero a pesar de que los guías son muy respetuosos con el coral y los animales, el problema somos los humanos que a veces no nos damos cuenta de que lo extraños en ese hábitat somos nosotros. La excursión incluye fotos y vídeos y es un poco lamentable ver a 20 personas atosigando a una tortuga para hacerse una foto.

Por la noche, te citan de nuevo en la oficina de la empresa para pasarte los videos y fotos que se han grabado durante el día. Al ir a recogerlas, hemos estado a punto de contratar una excursión para ir a ver el tiburón ballena, pero era una lotería y además corríamos peligro de perder nuestro vuelo de mañana, así que otra vez será.

Anécdota del día: delfines, delfines y una Eagle ray. La excursión en general ha sido muy divertida: hemos visto a Nemo, el sandbank ha sido increíble y también hemos encontrado a las tortugas. Pero hasta ahora solo habíamos tenido la suerte de estar con delfines en el agua una sola vez y muy brevemente. Sin embargo hoy, nos hemos hartado.  

Habíamos hablado con nuestro guía Moosa, una copia de Jack Sparrow, y nos había casi prometido que veríamos delfines. Los días atrás habían sido buenos y estaba seguro de que seguirían en una laguna que se forma junto a una pequeña isla.

Cuando nos íbamos acercando, nos ha dicho que los estaba oyendo y que hoy habría suerte. Efectivamente, ya había un par de barcos por allí, así que más que oir a los delfines los había visto en forma de barco.

Al llegar, nos ha dado el OK para saltar al agua y ahí hemos ido como locos. Sara se ha lanzado la primera y yo detrás. Los delfines salían por delante nuestra, por detrás y por los lados. A veces a unos 50 metros y otras a 10 y algunas veces a unos 2 metros. Lo bueno de estar en Maldivas es que la visibilidad en el agua es exagerada por lo que los podíamos ver sacar las aletas cuando salían a respirar a la superficie y luego los veíamos nadar en grupos a 10 o 15 metros de profundidad.

No se si ha sido por lo difícil del encuentro o porque todos le tenemos un cariño especial a los delfines, pero sin duda ha sido uno los mejores momentos que hemos vivido bajo el agua.

Video del día 34

Encuentro con delfines en Maafushi

Día 35 : Adios al paraíso

¿Qué hemos hecho hoy? Al final no contratamos la excursión del tiburón ballena, por lo que hoy teníamos una mañana tranquila. Nos hemos despedido de las aguas de Maldivas dándonos un bañito y hemos ido a comer.

A las 17h, salía nuestra barca rápida hacia el aeropuerto y 40 minutos después estábamos allí. Resulta un poco raro que a las puertas de un aeropuerto en lugar de taxis y autobuses encuentres barcos, pero esto es Maldivas.

Nuestro vuelo salía a las 22h por lo que hemos podido ver el atardecer tranquilamente desde el muelle.

Después, teníamos un vuelo de 16 horas por delante. ¿Queréis saber a dónde? Mañana os lo contamos, pero estamos seguros de que nuestro destino no os dejará indiferentes 😉

Anécdota del día. Después de 10 días por aquí comiendo noodles, espaguetis sosos y alguna que otra empanadilla frita bastante sabrosa, hemos encontrado Pizzaaaaaaaaa. Y si, no creo que fuese la mejor pizza del mundo, pero a nosotros nos ha sabido a gloria. Por eso, esta jugosa pizza de carne se ha ganado a pulso ser la protagonista de nuestra anécdota del día.

Foto del día 35

Adios Maldivas
Nostálgico atardecer desde el aeropuerto de Maldivas. Bye bye!

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